jueves, 12 de noviembre de 2015

Asun Balzola y su "Historia de un erizo"

Este es un libro-álbum de 1978, el primero que Asun (1942-2006) escribió e ilustró. Hasta entonces ella había puesto en dibujos las palabras de otros, pero aquí se estrenó -y con buen pie- como autora-ilustradora, ganando el Premio Nacional de Literatura Infantil.

El erizo se despierta de su sueño invernal y quiere jugar con otros animales, pero al verlo tan puntiguado ni los patos, ni el ratón, ni la liebre... quieren jugar con él, hasta que...

En fin, un prodigio de sensibilidad.



En su carrera, Asun Balzola ilustró obras de Juan Ramón Jiménez, Elena Fortún, Montserrat del Amo, Antoniorrobles, Ana María Machado...

Es también autora e ilustradora de la serie de Munia: Munia y la lunaLos zapatos de Munia, Munia y la señora Piltronera, Munia y los hallazgos.

Balzola fue muy amiga de Mariasun Landa, con la que colaboró en varios libros. Su máxima era "Cuanto menos, más", y fue fiel a ese estilo de dibujo toda su vida.

Más información:

miércoles, 11 de noviembre de 2015

"Shola y los leones", una narración de Bernardo Atxaga


Shola y los leones (Madrid, S.M., col. El Barco de Vapor, +7 años) es la historia de una perrucha ratonera que durante un tiempo se cree leona, capaz de retar a todos y de acabar con cualquiera "en el último latido de su corazón". La historia de Bernardo Atxaga, aparentemente muy simple, con ilustraciones de Mikel Valverde, llena de ironía y humor, trata valores como la dualidad, la búsqueda de la identidad, la retractación, la relación hombre-animal...

La historia de Shola, muy cuidada, con ilustraciones próximas al cómic, es de 1995 y ha sido traducida al castellano por el propio autor, que suele escribir en euskera. Está entre los libros recomendados por la Fundación Germán Sánchez Rupérez. Hay otros títulos que forman la serie: Shola y los jabalíes, Shola y la tía de América, Shola y Angeliño, Shola cazando. También ha hecho una serie con otro personaje infantil, Bámbulo. Y es autor de la exitosa Memorias de una vaca (1992). En 2002 publicó su ensayo Alfabeto de literatura infantil.

Bernardo Atxaga, seudónimo de Joseba Irazu (Asteasu, Guipúzcoa, 1951) fue Premio Nacional de Literatura en 1989 con Obabakoak, En un lugar llamado Obaba. En 2005 Montxo Armendáriz hizo una adaptación cinematográfica de esta novela-antología de cuentos que ha sido traducida a más de 15 lenguas, con el título de Obaba.

Atxaga es miembro de la Real Academia de la Lengua Vasca.


Más información:

domingo, 8 de noviembre de 2015

"Manolito Gafotas", de Elvira Lindo

Elvira Lindo nació en Cádiz en 1962 y pronto se fue a vivir a Madrid con su familia. Está casada con el escritor y académico Antonio Muñoz Molina. Su vida profesional ha girado en torno a la literatura y el periodismo. En 1998 obtuvo el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil por Los trapos sucios de Manolito Gafotas.

Manolito Gafotas (publicado en Alfaguara Juvenil, serie azul, desde 12 años) es un pequeño Nicolás a la española, un niño travieso y patoso que vive en el barrio madrileño de Carabanchel Alto con sus padres Manolo García y Catalina, su abuelo Nicolás y su hermano pequeño al que llama el Imbécil. El pequeño se ha convertido en uno de los personajes más famosos de la literatura infantil española actual. Protagoniza una serie de ocho títulos. De Manolito se han hecho dos películas y una serie de televisión, lo que ha aumentado enormemente su popularidad.


Vamos a transcribir aquí parte de un capítulo de Manolito Gafotas, donde se observan el humor, el uso del español coloquial, el tono conversacional que tiene la serie creada por Elvira Lindo:

“La Paz Mundial

Hace diez días con sus diez noches mi sita Asunción entró en la clase a las nueve en punto de la mañana, sin dejarnos esos cinco minutos que tenemos todos los días para echarnos en cara lo que nos hicimos los unos a los otros el día anterior.
            La sita Asunción tomó aire y casi todos bostezamos porque era muy temprano para aguntar uno de sus discursos. Nuestra sita dijo lo siguiente:
            -Este año quiero que preparemos el Carnaval como si fuera el último carnaval de nuestra vida. Vamos a presentarnos a un concurso de Eurovisión de disfraces que van a hacer en una discoteca de Carabanchel el próximo sábado. Van a presentarse niños de los colegios de todo el barrio y tenéis que demostrar al mundo que sois unos niños como Dios manda y no esos delincuentes que parecéis.
            No la dejamos acabar, se montó un mogollón en la clase que no veas. Yihad se levantó para decir:
            -Aviso: yo me voy a disfrazar de Supermán y lo digo para que no se disfrace nadie más de Supermán porque en esta galaxia Supermán sólo hay uno y ése soy yo y no quiero tener que partirme la cara con nadie. Repito: es un aviso.
            Entonces dice el Orejones:
            -¿Y de qué me disfrazo yo si sólo tengo el disfraz de Supermán y mi madre no me va a querer comprar otro?
            Y se empezó a oír un eco en toda la clase: «Y yo... y yo... y yo...», porque todos los niños tienen el mismo disfraz de Supermán por los siglos de los siglos.
            Yihad había avisado. Se tiró descontrolado a por el primero que pillara, porque a Yihad en esos momentos de alta tensión ambiental le da igual ocho que ochenta. No sé por qué tuvo que pillarme a mí; a lo mejor tiene razón mi madre cuando dice que siempre estoy en medio, como el jueves. Menos mal que soy un niño con reflejos y me defendí rápidamente:
            -No hace falta que me rompas las gafas esta vez, Yihad. Todo el mundo sabe que yo prefiero ser el Hombre Araña.
            Entonces salió un tío de mi clase diciendo que el Hombre Araña era él, y una niña que quería ser la Bella y pedía a gritos una Bestia... Así que, tal y como se habían puesto las cosas, no nos quedó más remedio que empezar a pegarnos, porque es la única forma que tenemos en mi clase de solucionar nues­tros problemas de convivencia.
            La sita Asunción, fuera de sus casillas, dio tres punterazos en la mesa y eso nos hizo acordarnos en masa de que estábamos en el colegio, en una clase y con una sita despiadada: la sita Asunción. Mi sita dice que da los punterazos en la mesa para desahogarse. En el fondo lo que a ella le gustaría sería darlos sobre cabezas humanas, lo que pasa que tiene la mala suerte de que ahora se lo prohíbe la Constitu­ción española. «Si no fuera por la Constitución -dice a veces mi sita Asunción-, ibais a estar más tiesos que unas velas del Santo Sepulcro.»
            Mi sita Asunción dijo que nada de supermanes, ni de hombres arañas, ni de bellas ni de bestias; que teníamos que demostrar a Carabanchel, a España, a Estados Unidos y al planeta Tierra que éramos unos niños buenas personas, que luchábamos por la paz del Mundo Mundial y que ella había pensado que nos íbamos a vestir los treinta niños bestias que somos de palomas de la paz.
            Si no hubiera sido porque la sita Asunción iba armada con su puntero y porque además es nuestra señorita y porque somos una pandilla de cobardes, le habríamos dicho a coro: «Anda vete, salmonete».
            Estábamos bastante desilusionados; había sido el chasco más grande de nuestra existencia. Nos quedamos muy callados; ya nada nos hacía ilusión en este mundo mundial. Entonces mi sita continuó:
            -El jurado, que es la Asociación de Vecinos, nos dará el primer premio, porque no hay jurado en España que se resista a dar el primer premio a treinta niños que van vestidos de palomas de la paz. Además nos llevaremos muchos regalos. Seremos por un día los símbolos de la paz mundial y nuestro grito de guerra hasta el sábado será: ¡Los vamos a machacar!
            Eso sí que nos gustó; con un grito de guerra como ése podíamos ir hasta el fin del mundo, íbamos a machacar a todos los niños de todos los colegios del barrio con nuestros trajes de superpalomas de la paz.
            Mi madre y las madres de los treinta niños bestias que somos nos hicieron esa semana los trajes de paloma con papel cebolla. Mi madre se quejaba bastante porque dice que, para mi sita, cualquier excusa es buena con tal de tenerla gastando dinero y trabajando. Que el disfraz de Hombre Araña ella me lo había comprado para no tener problemas hasta que yo hiciera la mili y me dieran el disfraz de soldado. Que cómo se hacía un disfraz de paloma y que paz era lo que ella necesitaba, mucha paz en una playa desierta de Benidorm y sin niños, que eso era para ella la paz mundial.
            Se quedó callada treinta milésimas de segundo y luego siguió protestando y diciendo que si no me estaba quieto jamás podría probarme, que conmigo hay que tener mucho cuidado porque los trajes por la cabeza nunca me entran. «Este niño -se refiere a mí- otra cosa no tendrá, pero nació con veinticinco dedos de frente.» Mi abuelo la consuela a ella y me consuela a mí diciendo:
            -Como Einstein. Todos los sabios han tenido siempre veinticinco dedos de frente.
            Al Imbécil le tuvo que hacer otro traje de paloma porque el Imbécil es culo-veo-culo-quiero, y como no le hagan el mismo disfraz que a mí ha cogido la costumbre de no comer y mi madre dice que un día se nos va a deshidratar. A mí me da igual que se deshidrate; el que se deshidrata hoy día es porque quiere. Ah, se siente.
            Total, que el día C -la C es por Concurso y por Carnaval- mi madre nos vistió con nuestros trajes de papel cebolla y nos dijo que nos fuéramos yendo para el colegio. A ella le gusta mucho ver que salimos vestidos de paz mundial y cogidos de la mano. No me preguntes por qué, nunca he podido explicármelo.
            Nos encontramos a la Luisa por la escalera y la Luisa va y nos dice:
            -Mira tu madre la maña que se ha dado para vestiros de pingüinos.
            Así que no tuve más remedio que agarrar al Imbécil y volver a subir a mi casa para decirle a mi madre que nosotros de pingüinos no queríamos salir a la calle, ni aunque fuera por la paz mundial. Mi madre nos dijo que la Luisa no sabía distinguir entre un pingüino de su marido y entre una paloma de su madre, y que fuéramos arreando para el colegio, que siempre tenemos que llegar tarde a todas partes.
            Por la calle una señora le dijo a otra:
            -Mira que pingüinos tan ricos, mujer.
            Pero ya no quise volver a casa porque mi madre en ciertos momentos de su vida se puede llegar a poner violenta y, al fin y al cabo, nosotros estábamos representando a la paz mundial.
            Cuando llegamos al colegio nos quedamos alucinados: en la puerta estaba Yihad vestido con unas plumas que parecía una gallina, estaba el Orejones que parecía un pavo, la Susana parecía un avestruz, Paquito Medina un pelícano, y así hasta treinta y tres. No había dos pájaros iguales. Bueno, sí, el Imbécil y yo: Esos pingüinos tan ricos.”
               (Elvira Lindo, Manolito Gafotas, Madrid, Alfaguara, 1994, pp. 103-107)




Más información:
  • Elvira Lindo, trabajo de Andrés Gavín. 2º Bachillerato AA. Curso 2014-2015.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Caperucita y el feminismo

El cuento de Caperucita ha conocido muchas versiones y también muchas interpretaciones a lo largo de la historia.

Desde posiciones feministas, tanto de la versión de los hermanos Grimm como de la de Perrault, se ha querido leer el cuento como la crónica de una violación, donde la víctima es presentada paradójicamente como la culpable, por ser la incitadora del lobo, ya que desobedece las reglas del recato y el decoro penetrando en el lugar prohibido, el bosque, el reducto del macho. Es Caperucita la que debe pagar por sus errores porque ha osado vulnerar el tabú, al desobedecer a su madre. El lobo devorador-violador es, así, presentado como un justiciero, un restaurador del orden social. O quizá como un pecador, un ser débil presa de los bajos instintos que ha despertado en él la seductora Caperucita. Pero no es tenido por un maleante. Por eso en algunas versiones se le procura un final menos dramático: el cazador-juez le castiga con una buena perdigonada a la altura de la cola, en lugar de matarlo o de abrir su vientre y sacar vivas de las entrañas del animal a la niña y su abuela. La sociedad machista perdona así al delincuente con una simple chapada en el culo. El violador no es más que un niño travieso al que hay, como mucho, que reconvenir, pues no está bien que haga travesuras, acaso un poco pesadas o subidas de tono.

Podemos pensar en una lectura excesiva, exagerada, del cuento tradicional por parte del feminismo, al que enseguida tendemos a calificar de "radical". Pero ciertamente esa sexualización precoz de las niñas y esa visión lasa de las pulsiones pedófilas, lejos de ser una cuestión anticuada o hiperbólica, "cosa de gentes anti-sistema", puede rastrearse en el mundo de hoy en algunas de las manifestaciones artísticas con más seguimiento por parte de la juventud actual: las canciones del pop.

Por ejemplo, en la conocida canción “Pequeña Carolina”, del grupo McClan, se cuenta la historia de una niña de doce años que desata los apetitos sexuales del cantante quien, cual lobo del cuento, quiere "devorarla":


La dulce niña Carolina,
no tiene edad para hacer el amor,
su madre la estará buscando
o eso es lo que creo yo.
No puedo echarla de mi casa,
me dice que no tiene donde dormir,
después se mete en mi cama,
esto es mucho para mí.
Esa va a ser mi ruina,
pequeña Carolina,
vete por favor.
Carolina, trátame bien,
no te rías de mí,
no me arranques la piel.
Carolina, trátame bien
o al final te tendré que comer.
No queda en la ciudad esquina,
tras la que yo me pueda esconder,
siempre aparece Carolina,
con algún tipo de interés.
La reina de las medicinas
que no se venden en farmacia legal,
vinagre para las heridas,
dulce azúcar al final.
El diablo está en mi vida,
pequeña Carolina,
vete por favor
Carolina, trátame bien,
no te rías de mí,
no me arranques la piel.
Carolina, trátame bien
o al final te tendré que comer.
Dulce niña Carolina

Es muy frecuente en las más nefastas muestras de la llamada "chick list" (lite para chicas), la fusión de dos arquetipos de la literatura universal: la Caperucita del cuento popular y la Lolita, pequeña nínfula seductora, de Vladimir Nabokov. El resultado es que se obliga a crecer antes de hora a las niñas, a las que no se deja gozar en plenitud de la "dulce infancia", y sobre todo que se las lanza a una carrera de competición para llamar la atención de los chicos y reduciendo así su horizonte vital al de ser "barbies" precoces: píntate las uñas, ponte sexy para él, ponte tops y algún escote, aprende a agradarle... La mujer solo es tal en la medida en que resulta femenina, y solo es femenina si resulta visible para el otro sexo. Las gafotas, las gorditas y, menos aun, las reivindicativas protofeministas, no ligan con los chicos. Sobre todo, no te hagas la intelectual.

La Carolina sexy de la canción resulta para el cantante de McClan, "La reina de las medicinas / que no se venden en farmacia legal, / vinagre para las heridas / dulce azúcar al final". Es decir, la dulce tentación de lo prohibido. Otra versión de la Manzana del Árbol del Bien y el Mal del Jardín del Edén, en la que tristemente descubrimos un Adán dominado por tentaciones pedófilas.

Más información:
  • Charles Perrault, trabajo de Miguel Ramos. 2º Bachillerato A. Curso 2015-2016.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

A vueltas con la intertextualidad

La intertextualidad es un concepto clave de la teoría literaria. Cada texto remite a otros textos anteriores y así forman una tupida red textual. Traemos aquí a colación ejemplos del que pasa por ser el cuento más breve del mundo, el de Augusto Monterroso, que dice "Cuando despertó, el dinosaurio todavía seguía allí". Partiendo de la idea de que este cuento ya pertenece al imaginario colectivo, he aquí otras versiones, con evidente carga social:


Más información:



"Selfie", "selfy" o autofoto

Véase la entra de Letr@herida http://lenguavempace.blogspot.com.es/2014/05/selfie-o-autofoto.html

martes, 3 de noviembre de 2015

El multiperspectivismo, en una canción

Una característica de los textos literarios es la plurisignificación, la riqueza interpretativa que poseen, el multiperspectivismo sobre el texto que permiten a los lectores.

Nada mejor que esta famosa canción de Pau Donés, líder del desaparecido grupo Jarabe de Palo, para reflexionar sobre las múltiples perspectivas que ofrecen los textos. Como la vida misma. Pasen y vean, y oigan: "Depende"



   Que el blanco sea blanco
y que el negro sea negro,
que uno y uno sean dos
porque exactos son los números,
depende.
   Que aquí estamos de prestao,
que el cielo está nublao,
que uno nace y luego muere
y este cuento se ha acabao
depende,
depende, ¿de qué depende?
De según como se mire, todo depende.
   Que bonito es el amor,
más que nunca en primavera,
que mañana sale el sol,
porque estamos en agosto,
depende.
   Que con el paso del tiempo
el vino se hace bueno,
que to lo que sube, baja
de abajo arriba y de arriba abajo,
depende,
depende, ¿de qué depende?
De según como se mire, todo depende.
Que no has conocido a nadie
que te bese como yo,
que no hay otro hombre en tu vida
que de ti se beneficie,
depende.
Y si quiere decir sí
cada vez que abres la boca,
que te hace muy feliz
que sea el día de tu boda,
depende,
depende, ¿de qué depende?
De según como se mire, todo depende.

En fin, que ya lo decía don Ramón de Campoamor, poeta asturiano nacido en Navia, en una de sus famosas Doloras:

"En este mundo traidor
nada es verdad ni mentira
todo es según el color
del cristal con que se mira".

sábado, 31 de octubre de 2015

"La maison en petits cubes", Kunio Katō

Un magnífico corto sobre la soledad y la memoria.

 

Del corto al libro. La adaptación de la historia a otro formato, soporte y público: el papel y los niños. La casa de los cubos. Ilustraciones de Kunio Kato. Escrita por Kenya Hirata. Editorial: Adriana Hidalgo. Buenos Aires, 2011, 48pp.


El uso de las acuarelas con imágenes casi transparentes, acuosas, el tono nostálgico, onírico de la narración, ofrecen diferentes niveles de lectura. Muy en la línea de los libros-álbum: sugerencia, plurisignificación, multiperspectivismo, construcción de la identidad personal.

Puedes ver más información en:

jueves, 29 de octubre de 2015

El imaginario colectivo

De cómo a veces nos esforzamos por creer cosas contradictorias. No te pierdas el vídeo: una crítica contra un mal arraigado en nuestra sociedad occidental: el machismo.

https://www.facebook.com/arturo.haro.9/videos/10207801870468485/

viernes, 23 de octubre de 2015

La Orden de evaluación en Primaria sale a información pública

Dada la importancia que tiene este documento, donde se indica cómo evaluar a los alumnos, en Lengua y Literatura y en todas las áreas, reseñamos aquí el enlace de Educaragon.


Las competencias clave reseñadas en la Orden de evaluación:
  • C. en Comunicación lingüística
  • C. en Matemática y C. básicas en ciencia y tecnología
  • C. Digital
  • C. Aprender a aprender
  • C. sociales y cívicas
  • C. Sentido de iniciativa y espíritu emprendedor
  • C. Conciencia y expresiones culturales  

Las áreas de conocimiento en Primaria:
  • Ciencias de la Naturaleza
  • Ciencias Sociales
  • Lengua Castellana y Literatura
  • Matemáticas
  • 1ª Lengua Extranjera: ………..
  • Educación Física
  • Religión: ………………
  • Valores Sociales y Cívicos
  • Educación Artística
  • 2ª Lengua Extranjera: ………..
  • Lenguas Propias de Aragón:....  

La Orden prevé que cursen las áreas con o sin Bilingüismo (Bil), con o sin Medidas de apoyo (M.A.), Apoyo educativo (Apo), Aceleración Parcial del Currículo (APC) o Adaptación Curricular Significativa (ACS).

En fin, un documento que hay que conocer