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lunes, 13 de noviembre de 2017

"La sirena de la fábrica", de Carmen Santonja


Carmen Santonja fue escritora para niños (murió en 2000) y fue miembro del grupo musical Vainica Doble. En La sirena de la fábrica, que ilustra Juan Carlos Eguillor, juega con el lenguaje, con los dos significados de la palabra "sirena", hace una narración simpática y entretenida. Es buena para tratar con los niños lo que es la polisemia. La historia tiene también mucho de surrealista.


Carmen Santonja ha publicado también Mermelada de anchoas, Austral Juvenil, Madrid, 1989, igualmente ilustrado por Juan Carlos Eguillor.


Ver también "Gerardo", ilustrado por Carlos Ortín. El poema se publicó originariamente en Mermelada de anchoas, pero después también en la antología indispensable de  Herrín Hidalgo Narices, buhítos, volcanes y otros poemas ilustrados, Media Vaca, Valencia, 1998.


domingo, 5 de noviembre de 2017

"La ciudad de la lluvia", de Juan Carlos Eguillor

Juan Carlos Eguillor (1947-2011) fue un ilustrador de larga andadura. Empezó en el periodismo, hizo dibujo de humor, colaboró en la LIJ con otros autores y ahora nos presenta un proyecto personal, La ciudad de la lluvia, en donde se responsabiliza del texto y la imagen.


La ciudad de la lluvia es un relato surrealista, con imágenes donde se mezclan sueño y realidad. Es también un homenaje a la ciudad de Bilbao, donde vive Eguilor. El dibujo es muy importante, potencia el texto en el relato.

La obra comienza con un bonito poema:

"Dorado barco de la infancia,
que un día vas,
camino de Francia,
y me dejas,
del eco de tu fragancia,
el suave otoño,
el frío invierno,
y tras la dulce primavera,
el cruel, cruel, verano."

El poema convierte el relato en una evocación de esa infancia perdida del autor, que añora los años felices en que el mundo era una aventura donde se fundían sueño y realidad.

Juan Carlos Eguilor, natural de San Sebastián, ha sido Premio Nacional de Cine para la Infancia, Premio Lazarillo de Ilustración en 1983 y ha trabajado en proyectos de ilustración por computadora en Estados Unidos.

martes, 4 de julio de 2017

"Cuenta que te cuento", de María de la Luz Uribe


Uribe, María de la Luz, Cuenta que te cuento. Ilustr.: Fernando Krahn. Barcelona, Juventud, 1979.


Un libro de historias ilustradas que usan el verso, más que la prosa. Historias tiernas, surrealistas, fantásticas: "El rey de papel", "Barco en el puerto", "La señorita aseñorada", "Don Crispín" y "El soldado Trifaldón".

"Un gusano atraviesa estos cuentos que te cuento; un rey de papel nos muestra su reino de papel; un barco crece desde el mar abierto hasta hacerse grande en el puerto; una señorita aseñorada que ríe con el caminante que croa como una rana; un Don Crispín vuela sin fin, con el maletín y el violín; el soldado Trifaldón y la hormiga capitana marchan con el batallón y, al fin, el gusano se despide y dice fin. La sonoridad del disparate es lo primero que cautiva al niño lector o recitador de los cuentos de María de la Luz" (Canal lector)
Las canciones de María de la Luz han sido musicadas por el grupo Ttikitiklip. Dejamos aquí un ejemplo:

Don Crispín
     Don Crispín es bailarín;
cantarin y saltarín:
flaco como un tallarín
y usa un pelu-peluquín.
     A la plaza de Quintín
llega alegre don Crispín;
abre una male-maletín
saca una calc- calcetín.
     Con su corba-corbatín
y en la mano un maletín,
empolvado polvorín
sale un día don Crispín.
     Llena el calce-calcetín
de ase-de ase-de aserrín;
le pone su peluquín
y es un muñe-muñequín.
     En un bala-balancín
ha sentado el muñequín;
a su frente, don Crispín
toca el vio-vio-vio-violín.
     "Rin-tin-tin" hace el violín;
sube y baja don Crispín;
el muñeco colorin
baja y sube:  "Rin-tin-tin".
      Pasa un vola-volantín
y a él se engancha don Crispín;
cuelga el muñe-muñequín
el maletín y el violín...
     Y así vuela don Crispín,
el muñeco, el muñequín,
su maletín, su violín,
y vuelan sin fin, sin fin.


"Mi vecino de abajo", de Daniel Nesquens


Nesquens, Daniel: Mi vecino de abajo. Ilustr.: Fran Collado. Madrid, SM, 2011. Premio “El Barco de Vapor” 2011. De 8 a 12 años. Hay también una app para Ipad.


Una narración como las que suele ofrecer Nesquens, llena de sentido del humor surrealista. Las elucubraciones de un niño sobre su vecino, un extraño señor, alto, grandote, islandés, llamado S. Peltoonen. ¿Es un espía, un músico, un artista, un delincuente...? Una narración de misterio.


Más información:

Algunos fragmentos:


Cap. 8 (el narrador, un niño, especula con que su vecino es un espía ante su madre)

"-Mamá, nuestro vecino es un espía -le dije una mañana de sábado a mi madre.
-¡Nuestro vecino! ¿A qué vecino te refieres? -me preguntó intrigada. Y señalé con el dedo índice hacia abajo.
-¡El extranjero! -dijo sorprendida. Y se puso en jarras esperando a que argumentase mi teoría.
-Muchos días sale de casa con unas gafas oscuras que no dejan ver sus ojos. Y tiene unos guantes negros...
-Tu padre también tiene unos guantes negros -me interrumpió.
-Sí, pero papá no se ha dejado nunca barba. Y nuestro vecino se dejó barba para poder esconder un micrófono de alta sensibilidad.
-Explícame eso -me dijo mi madre con una mirada maliciosa.
-El gobierno de su país le encargó una misión tan desesperada como secreta. Peligrosísima -dije.
-¿Y qué misión era esa?
-No sé. Documentos secretos o algo. Igual hasta le facilitaron una brújula, un GPS, un radiotransmisor portátil, un rifle con mira telescópica y...
-Y una gallina.
-¿Una gallina? ¿Qué tiene que ver una gallina con todo esto? -le pregunté sorprendido.
-Quién te dice a ti que no.
-Bueno, no se´. Igual sí, claro. En el mundo de los espías todo es posible -contesté sin saber muy bien dónde mirar.
-Sí, claro. Hasta que nuestro vecino sea uno de ellos.
Aquella noche de luna llena, se escuchó el restallido de las ruedas de un coche justo debajo de mi ventana".

(La alusión a la gallina recuerda el célebre juego del anaglifo que Lorca, Dalí, Buñuel y Pepín Bello jugaron en la Residencia de Estudiantes, de Madrid. El anaglifo literario, inventado por el oscense Pepín Bello,  era una pequeña composición, de cuatro versos, idénticos los dos primeros. El tercero siempre debía ser “la gallina” y, finalmente, concluía con un término que, por su radical diferencia  con el resto de versos, causaría un efecto humorístico. Veamos varios ejemplos:
Ejemplo 1: El búho, / El búho, / La gallina / Y el Pancreátor. 
Ejemplo 2: El barco, / el barco, / la gallina / y el zapato.
Ejemplo 3: El té, / El té, / La gallina / Y el Teotocópuli.)

Booktrailer del libro de Nesquens


Cap. 20 (el narrador no puede dormir)

"Pensé que la solución para quedarme dormido sería contar perros. Perros de diferentes razas. Todo un reto, sí señor.
Un perro setter, dos chihuahuas, tres cockers, cuatro mastines, cinco caniches, seis dogos, siete rottweilers, ocho pitbulls, nueve sambernardos, diez labradores, once huskies, doce galgos, trece samoyedos, catorce... catorce dóberman, quince... quince... dálmatas (me pareció imposible llegar a 101), dieciséis... dieciséis... zzzzzzzzzzzz..."

Cap. 24 (el señor Peltoonen pronuncia una frase memorable)

"-¡Sabéis una cosa? Soñamos para poder ver desde el otro lado -fue su última frase. Se levantó de la silla y se marchó.
Guillermo lo siguió con la mirada, yo apunté aquello en una servilleta de papel: "Soñamos para poder desde el otro lado". Un runrún que no me pude quitar de la cabeza."

domingo, 18 de junio de 2017

"Diecisiete cuentos y dos pingüinos", de Daniel Nesquens

El humor de este escritor aragonés es surrealista y "somarda", pero a la vez tierno e infantil. En Diecisiete cuentos y dos pingüinos, Daniel Nesquens da una muestra más de su estilo personal. El ilustrador es Emilio Urberuaga, premino Nacional de Ilustración.

Más información:


viernes, 17 de febrero de 2017

"Buñuel en el laberinto de las aceitunas", de Fermín Solís


Este es un cómic más juvenil que infantil, pero necesario en nuestro Aragón, donde no andamos sobrados de figuras universales, como don Luis. Sin embargo, la obra de Solís ha sido editada, no por la DGA, sino por la Junta Regional de Extremadura, en 2008.

Buñuel en el laberinto de las aceitunas es una documentada novela gráfica sobre el rodaje del documental Las Hurdes, tierra sin pan, de 1933. En la historia tiene una parte relevante Ramón Acín, el escultor oscense, trágicamente asesinado, junto a su mujer Katia, en la Guerra Civil por las tropas sublevadas. Fue Ramón quien prometió a Buñuel que, si le tocaba la lotería, le daría el dinero para hacer su película. ¡Y, en efecto, le tocó el gordo! ¡Así de surrealista es la realidad de los surrealistas!

El retrato de Las Hurdes, tierra extremeña atrasada y miserable, lugar de lacras hereditarias, es asolador. No es de extrañar que la película se convirtiera en una especie de símbolo de la denuncia contra el caciquismo y que fuera muy pronto prohibida por el régimen de Franco.

De la novela, en B&N,  ha hecho RTVE una película en color.



Buñuel en el Laberinto de las Tortugas from Fermin Solis on Vimeo.

Las Hurdes, tierra sin pan (1933), de Luis Buñuel

jueves, 2 de febrero de 2017

"Abececirco", un libro-álbum de D. Nesquens, ilustrado por A. Gamón

El zaragozano Daniel Nesquens ha colaborado con el ilustrador alcañizano Alberto Gamón en varias ocasiones, y siempre ha salido de ello un resultado estupendo. Por ejemplo, en el libro-álbum Operación J.

O en este magnífico picture book (libro-álbum) que traemos ahora aquí: Abececirco. Una obra que une la idea del orden alfabético con el tema del circo. Y el resultado es magnífico, con frases próximas a las greguerías e ilustraciones impactantes. Cada ilustración lleva una frase en la que todas las palabras empiezan por una determinada letra:

  • Admirables acróbatas andan asustados.
  • Bufones bigotudos brincan boquiabiertos.
  • Cuatro contorsionistas consiguen cualquier cosa.
  • Domadores de dinosaurios desfilan despeinados.
  • Elefantes espabilados ensayan equilibrios.
  • Flacos faquires fingen flotar.
  • Gimnastas gruñonas gesticulan.
  • Hombres hipnotizados hablan holandés.
  • Ilusionistas ingeniosos inventan insectos.
  • Jinetes jubilosos juntan jarrones.
  • King Kong kilométrico.
  • Listos leopardos lían los látigos.
  • Malabaristas miran muy mareados.
  • Nueve niños numeran naipes.
  • Ñus ñeques.
  • Observen: original orquesta oriental.
  • Payasos patinadores perfeccionan piruetas.
  • Ratoncillos rojos recitan rimas románticas.
  • Tragasables tatuados tiemblan temerosos.
  • Unicornios únicos usan uñas ultramodernas.
  • Virtuosos volatineros vuelvan valientes.
  • Windsurfista Wilfredo: ¡wonderful!
  • ¡¡¡Xilofonistas!!!
  • Yoguis yudocas.
  • Zanjamos, ¡zis! ¡zas!





sábado, 11 de junio de 2016

Más cosas sobre la intertextualidad: Hergé y Magritte

René François Ghislain Magritte, pintor vanguardista, y  Georges Remí (Hergé), creador del conocidísimo Tintín, fueron dos genios belgas contemporáneos. Hergé se inspiró en su compatriota. De hecho, se dice que los dos policías Hernández y Fernández, en francés Dupont et Dupond, están inspirados en los hombres con bombín que solía pintar Magritte, uno de sus elementos más recurrentes. Hernández y Fernández aparecieron por primera vez en Los cigarros del faraón (1932) con el nombre original de X33 y X33 bis. Su carácter y personalidad tienen mucho del padre y el tío de Hergé. Pero artísticamente son "hijos" de Magritte.

"El asesino amenazado", Magritte, 1926.

 En 1998, el pintor danés Ole Ahlberg realizó una exposición en Bruselas con cuadros donde se representaba a personajes del universo de Tintín al estilo de las obras de Magritte, aunque algunos de ellos tuvo que retirarlos finalmente a instancias de la fundación Hergé. Muy curioso éste, que es una recreación de la obra "Golconde", de 1953.


 "Golconde", Magritte, 1953 (Menil Collection, Houston, Texax, USA)

Como vimos en el post anterior, este cuadro también ha inspirado el "Tragadoquines", cartel ganador del concurso de carteles Pilar 2016.

Hay también un cuadro anónimo, pero atribuido a Hergé, que muestra muy bien esta relación Hergé-Magritte y puede considerarse una reelaboración de "El maestro de escuela", de Magritte. Veámoslo.


"El maestro de escuela", Magritte, 1954.

Y es que el caballero con bombín aparece en muchas obras de Magritte. Por ejemplo, en esta:

"El hijo del hombre", Magritte, 1964.

Hergé estuvo muy interesado en el arte de vanguardia, como se demuestra en su último álbum, Tintín y el arte alfa. Magritte estuvo muy vinculado al surrealismo, movimiento muy interesado en el mundo de los sueños (onirismo). Hay determinadas secuencias en las aventuras de Tintín en las que se representan algunos sueños de los protagonistas, especialmente los de Tintín y el capitán Haddock. En dichas secuencias se combinan de forma caótica e ilógica elementos de la realidad, sobre todo relacionados con experiencias impactantes. Por ejemplo, en Los cigarros del faraón (página 9), El templo del sol (página 23), Tintín en el Tíbet (página 16), Las joyas de la Castafiore (página 14) y Vuelo 714 para Sidney (página 58). Las viñetas que representan estos sueños están en perfecta armonía con los escenarios delirantes de Max Ernst, Dalí o Magritte.



En fin, que Hergé era un genio muy consciente de su trabajo y se documentaba muchísimo antes de dibujar a sus entrañables personajes.


Hergé y Magritte son genios muy reconocidos en su tierra, ambos tienen sus respectivos museos. El artista Karl Meersman aunó ambos de esta guisa:



Más información:

sábado, 3 de octubre de 2015

Como niños: la mirada alucinada del Surrealismo

Chema Madoz, premio nacional de fotografía en el año 2000, es un poeta de la imagen. En sus fotos siempre mira la realidad con ojos distintos, con ojos de niño, con ojos de genio. Como en el Surrealismo, realidad y fantasía se juntan en sus visiones de la cotidianeidad.

¿Quieres verlo? Pincha aquí: